De la finca a la taza
¿Sabías que el café es un producto agrícola y que debe cultivarse, cosecharse, procesarse y empacarse cuidadosamente antes de tostarse? En distintas partes del mundo, el recorrido del café comienza en grandes plantaciones ubicadas en regiones como Centro y Sudamérica y África. Los caficultores deben cuidar sus cultivos con mucha atención. Cuando las cerezas maduran, comienza la temporada de cosecha.
Los caficultores deben recolectar a mano todas las cerezas maduras para asegurar que solo las de mejor calidad pasen a la siguiente etapa del recorrido del café. Una vez cosechadas, las cerezas se procesan para extraer los granos y prepararlos para la siguiente fase. Existen varias formas de procesar el café, pero las tres más comunes son:
- Proceso lavado (o húmedo): produce un café con mayor claridad y acidez
- Proceso natural (o seco): produce un café con más cuerpo y complejidad
- Proceso honey: produce un café con dulzor realzado y también más cuerpo y complejidad
Estos tres métodos generan atributos muy distintos. Los productores pueden usar diferentes procesos para resaltar las mejores características de sus cafés. Luego, los cafés verdes se empacan y se envían a tostadores en distintas partes del mundo. A través de un tueste experto, el café pasa por una transformación importante. Mientras se tuesta, las notas de sabor pueden ganar complejidad y darle a cada lote cualidades únicas.
La etapa de tueste es donde el verdadero carácter del café toma forma y se refina, preparándolo finalmente para tu taza.